La Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) habría prohibido a los familiares de los presos políticos, detenidos en la sede de Boleíta, el ingreso de alimentos a sus allegados.
La información fue aportada por la periodista Sebastiana Barráez, quien señaló que la orden fue dada por el coronel Hannover Esteban Guerrero Mijares.
“El oficial, que sabe de nutrición lo que yo de astronomía, consideró que lo llevado por los familiares de los detenidos no es alimenticio, porque quizá sí lo es el arroz con mortadela o pasta desabrida que dan en la Dgcim”, denunció Barráez.
Destacó que en la Dgcim no garantizan una alimentación adecuada a los presos, ya que la misma es deficiente en proteínas, “lo que ha llevado a la pérdida acelerada de peso de los detenidos”.