La impopularidad de Nicolás Maduro ha quedado registrada en las últimas encuestas, que ubican su índice de aceptación por debajo del 20%.
Ese poco respaldo del pueblo se notó este miércoles, cuando el Gobierno, a través de su maquinaria mediática, intentó desde la madrugada posicionar el tema tanto en redes sociales, como en medios convencionales.
El Gobierno se inventó un acto con los trabajadores petroleros a las afueras de Miraflores como excusa para festejarle el cumpleaños a Maduro y lanzarle papelillos. Y lo más desesperado es que obligó al país a verlo en cadena nacional.
Tuiteros reportaron que las inmediaciones de Miraflores se llenaron de autobuses, con los «invitados» de la celebración.