En esa zona popular todavía no salía el sol en escena cuando tanquetas del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas) arribaron al sector, pero en ese momento no solamente se escuchaban disparos, sino cacerolazos.
En otro video difundido en Twitter, los funcionarios de la GNB que se alzaron afirmaban: “Todo eso es por Venezuela”.
A la llegada del Conas le siguió un despliegue de efectivos de la Fuerza de Acción Especial de la Policía Nacional Bolivariana (FAES), del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim).
A las 7:00 am las personas comenzaron a salir de sus casas y, con cacerolas en mano, manifestaron su respaldo a los castrenses sublevados. Sin embargo, la FAES cerraron las calles del sector y no permitieron que la gente usara sus celulares para registrar lo que estaba sucediendo.
Todo ese operativo confirmó que se había desarrollado una sublevación militar en Cotiza de la mano de funcionarios de la GNB.
Media hora más tarde, los efectivos de los cuerpos de seguridad del Estado comenzaron a reprimir a las personas en las calles para dispersarlas. Pero luego transcendió de forma extraoficial que los castrenses insurrectos decidieron entregarse a la Fiscalía Militar. Mientras los ciudadanos montaban barricadas hechas de basura en respuesta a la represión y gritaban: “¡Guardia amigo el pueblo está contigo!” y “¡No se entreguen!”.
“Nuevamente nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, centinela de la patria, captura y rinde a un pequeño grupo de asaltantes y traidores a la patria que robaron un armamento para generar violencia y zozobra en la población. ¡Nosotros venceremos!”, así confirmaba el número dos del oficialismo, Diosdado Cabello, la sublevación, de la que tuvieron conocimiento a las 3:30 am.
Las protestas en Cotiza continuaron, incluso grupos de civiles armados en motos llegaron a la zona para agredir a las personas en las calles, pero eso no detuvo su rechazo al régimen de Nciolás Maduro, pues siguieron manifestando.
Todo terminó cuando los funcionarios insurrectos fueron detenidos por efectivos de la FAES.
Juramentación de Guaidó
El 23 de enero, el diputado de la Asamblea Nacional por VP, Juan Guaidó, se juramentaba como presidente interino de la República al invocar, en plena concentración multitudinaria en Caracas, los artículos 233, 333 y 350 de la Constitución que determinan que, en caso de ausencia absoluta del jefe de Estado, recae en el titular del Parlamento ocupar de manera temporal el Ejecutivo y convocar a elecciones generales.
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Solo momentos después de proclamarse como presidente encargado de Venezuela, el gobierno de Donald Trump lo reconoció. Luego siguieron los 11 países del Grupo de Lima, hasta convertirse en más de 50 Estados que respaldaban su juramentación en los días posteriores.
El reconocimiento de Trump provocó tal impacto en Nicolás Maduro que decidió romper relaciones diplomáticas con Estados Unidos en esa misma fecha y fijó un lapso de 72 horas para que los diplomáticos norteamericanos dejaran el país, pues aseguraba que el presidente estadounidense orquestó un plan para derrocarlo.
Guaidó tomó tal iniciativa después de que el Poder Legislativo, controlado por la oposición, declarara al Tribunal Supremo de Justicia en desacato por juramentar a Nicolás Maduro para un segundo mandato el 10 de enero, luego de unas elecciones presidenciales denunciabas como fraudulentas y desconocidas por la mayoría de la comunidad internacional que se celebraron en mayo de 2018.
Reuters/Carlos García Rawlins
Intento de ingreso de ayuda humanitaria
El sábado 23 de febrero estaba programado que la ayuda humanitaria enviada por distintos países de la región entrara a Venezuela desde Colombia, luego de un mes de tensiones y de violencia contra los voluntarios que se prepararon en distintos puntos fronterizos del país para recibirla.
Sin embargo, dos gandolas que transportaban cargamentos de esta asistencia fueron incendiadas en horas de la tarde de ese día, después de lograr cruzar el Puente Internacional Francisco de Paula Santander, que enlaza a la ciudad de Ureña con Cúcuta.
Una tercera gandola fue rescatada por las autoridades del vecino país ante el riesgo de que también terminara quemada, mientras otra nunca salió del territorio colombiano, así lo informó el exministro de Defensa de ese país, Guillermo Botero.
En esa fecha se tenía programado que 14 gandolas partieran con 280 toneladas de ayuda humanitaria desde el centro de acopio de Tienditas, localidad fronteriza entre Colombia y Venezuela.
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En una declaración conjunta entre los Ejecutivos de Colombia y Chile, así como del secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, denunciaron que Nicolás Maduro bloqueó de forma parcial el ingreso de la ayuda, recurrió a paramilitares como medios «represivos» y empleó la violencia para evitar que medicamentos y comida entraran al país, pues en reiteradas oportunidades negó que en Venezuela hubiera una crisis humanitaria.
Los hechos que se registraron ese día dejaron al menos 285 personas heridas (255 venezolanas y 30 colombianos), los pasos fronterizos entre ambas naciones cerrados y decenas de funcionarios policiales y efectivos militares cruzando hacia Colombia, según indicó el gobierno de Iván Duque.
La ayuda humanitaria también estaba prevista que entrara por vía marítima, pero el exgobernador de Puerto Rico Ricardo Rosselló denunció en su cuenta de Twitter que la embarcación que trasladaba la asistencia, que partió desde ese país, “recibió amenaza directa de fuero por parte de naves venezolanas”. Este escenario lo obligó a ordenar que el buque abandonara la zona para proteger a la tripulación y a los periodistas que se encontraban a bordo.
Estos hechos ocasionaron que Nicolás Maduro también anunciara la ruptura de relaciones diplomáticas con Colombia y le dio un plazo de 24 horas para que sus representantes dejaran el territorio nacional.
Aunque la vicepresidenta de Colombia, Marta Lucía Ramírez, respondió en Twitter que Maduro no tenía la legitimidad para romper relaciones diplomáticas con su país, indicó que sus funcionarios en Venezuela abandonaría el país con el objetivo de “preservar la vida e integridad”.
Alzamiento militar del 30 de abril
De golpe, así se despertaron los venezolanos el martes 30 de abril con la noticia que muchos estaban esperando: el presidente interino de la República, Juan Guaidó, informaba a través de un video publicado en redes sociales que se encontraba en las adyacencias de la base aérea militar de La Carlota, en Caracas, acompañado por funcionarios militares.
“Elcese definitivo de la usurpación empezó hoy, contamos con el pueblo de Venezuela. Hoy las Fuerzas Armadas claramente están del lado de la Constitución (…) Hoy, como presidente encargado de Venezuela, convoco a todos los soldados, a toda la familia militar, a acompañarnos en esta gesta”, expresó Guaidó en el video que grabó antes de que saliera el sol en la capital venezolana.
La sorpresa fue mayor para los venezolanos cuando se percataron de que en el video, a la izquierda de Guaidó, se podía apreciar al dirigente político Leopoldo López, quien desde febrero de 2014 había permanecido preso entre la cárcel militar de Ramo Verde y su casa.